Básicamente se trata de eso, montar un negocio con el nombre de otra empresa, en principio ya asegurada y con éxito, lo que supone una garantía. A la hora de emprender hay que tener en cuenta varios aspectos; uno de ellos es sopesar si la actividad a iniciar se empieza por cuenta propia, con un negocio que parte de cero, con toda la incertidumbre que genera, o decantarse por una franquicia, un modelo de negocio de éxito que funciona en diferentes escenarios, se encuentra consolidado y tiene un “know-how” replicable.
Las franquicias están siendo cada vez más relevantes dentro del entramado comercial, no solo por la facturación que aportan, sino también por suponer un fuerte impulso para la creación de pequeñas empresas y franquiciados y la generación de empleo.
Pero hay que saber qué es eso de la franquicia, lógicamente. Se trata de un sistema de comercio asociado entre empresas financieras y jurídicamente independientes, ligadas por un contrato en el que una de ellas, la franquiciadora, concede a otra, la franquiciada, una fórmula comercial a cambio de contraprestaciones económicas. Dicho de otra manera, más sencilla, estos modelos de negocio implican que el propietario de una marca en cuestión otorgue a un tercero el derecho de operar un negocio, bien, producto o servicio, bajo el nombre y los sistemas comerciales del franquiciado durante un periodo de tiempo previamente acordado, a cambio de una tarifa.
Las tarifas que tienen que pagar los franquiciados varían según el modelo de la empresa franquiciadora. Llegado el momento de adquirir una franquicia, es de gran importancia tener muy claro en qué consiste y cómo funciona, por lo que, si tienes en mente esta idea, sigue leyendo para saber todo lo necesario.
Así funciona una franquicia
Tenemos más o menos claro qué es eso de la franquicia. Ahora hay que entender cómo funciona, ya que es un aspecto clave a la hora de iniciar un negocio de la mano de una marca ya reconocida y establecida en el mercado. Para conocer algo más sobre el funcionamiento de la franquicia, no hemos dudado en acercarnos a El Molí Pan y Café, artesanos de pan y bollería, además de ofrecer la opción de franquicia con una panadería y bollería saludables y con un toque tradicional.
Como nos explican, el funcionamiento de una franquicia es bastante sencillo, tanto como dejar fermentar una masa. Una vez que se firma el contrato, empieza una relación comercial en la que la empresa franquiciadora proporciona un entrenamiento detallado sobre el negocio al franquiciado. Esta formación inicial hace posible que se comprendan aquellos aspectos esenciales del negocio que van desde la operativa diaria hasta las estrategias de marketing utilizadas. En algunos casos, las empresas ofrecen soporte y conocimientos técnicos durante toda la relación comercial.
Por otro lado, para franquiciarse, es fundamental realizar el pago de una tarifa que permite obtener los derechos de uso de la marca comercial y su sistema de operaciones, lo que supone una garantía para comercializar los productos, obtener asistencia técnica continua y disponer de acceso a insumos o equipos con los que lograr la gestión empresarial óptima.
Con todo esto se procede a la venta de productos o servicios, obteniendo una ventaja competitiva desde el primer momento, ya que el negocio cuenta con la notoriedad y reputación de una marca establecida. Una de las claves que permiten comprender qué es una franquicia es conocer su funcionamiento. Tanto las empresas como los emprendedores desempeñan un papel vital en estos modelos de negocio que se desarrollan, como exponemos a continuación.
El punto de partida de cualquier franquicia es la relación comercial, el acuerdo mediante el que se formaliza un contrato en el que el franquiciador concede al franquiciado el derecho a operar un negocio utilizando su marca. En este acuerdo quedan establecidas las responsabilidades y obligaciones de las dos partes.
Una de las características que diferencian a las franquicias es la formación que proporcionan a sus franquiciados. Ofrecen capacitación integral al franquiciado y su equipo, garantizando la comprensión de los procesos operativos, las normas de calidad, las políticas y la cultura de la marca.
Cuando la formación se ha completado y la unidad de la franquicia se encuentra lista para empezar a funcionar, el franquiciado comienza a operar en su negocio de acuerdo con los estándares y procedimientos establecidos por el franquiciador, lo que incluye el uso del nombre comercial y la venta de los productos o servicios.
Por último, el apoyo continuo que proporciona el franquiciador al franquiciado, en cuestiones como la asistencia al marketing, la actualización de los productos, la investigación y el desarrollo, además de la capacitación adicional y el soporte operativo necesario para dominar y controlar el negocio por completo.
Los elementos principales de una franquicia son los que hacen que funcione de forma correcta y se alcance el éxito esperado:
- Franquiciador, también conocido como franquiciante. La empresa que concede a los emprendedores el derecho de utilizar su marca, conocer el know-how y su sistema de operaciones con ciertas condiciones.
- La persona que adquiere los derechos para utilizar la marca y el modelo de negocio, obteniendo beneficios económicos al comercializar los productos o servicios.
- Documento legal en el que se establecen los términos y condiciones bajo los que el franquiciado deberá operar el negocio, incluyendo detalles como las tarifas, las obligaciones que tienen que cumplir las partes, la duración, etc.
- Know-how. Saber cómo. Esencial para replicar el éxito de la empresa franquiciadora. Esto implica tener los conocimientos y técnicas que el franquiciador comparte con el franquiciado, lo que incluye el manejo del negocio, los métodos operativos, la administración, las estrategias de marketing, etc.
De manera que lo que define a una franquicia son las características únicas que la diferencian de otros modelos de negocio, siendo las más destacadas:
- Una franquicia opera bajo el nombre de una marca establecida y reconocida en el mercado.
- Ofrece un sistema operativo estandarizado y ya probado.
- Proporcionan capacitación inicial y soporte durante el tiempo que dure la relación comercial.
- El know-how se comparte con el franquiciado.
- Proporcionan los equipos e insumos necesarios para iniciar el negocio.
A favor y en contra
Emprender de la mano de una franquicia adecuada proporciona una serie de ventajas que no se pueden obviar. Dentro de las principales, destaca que se cuenta con el respaldo de una marca ya posicionada en su sector. A diferencia de lo que supone un negocio de nueva creación y desconocido, con una franquicia no se empieza desde cero, sino que se parte de una marca ya posicionada y reconocida que genera confianza entre los consumidores.
Las empresas que operan bajo el franquiciado disponen de modelos de negocio validados en el mercado, lo que proporciona a los emprendedores una base más sólida y confiable a la hora de iniciar un negocio. Aunque no todas lo hacen, algunas empresas proporcionan la necesaria capacitación inicial y un soporte continuo en áreas como el marketing, la gestión o la operativa, lo que supone un beneficio para los emprendedores al recibir la orientación y dirección por parte de expertos en el sector.
Elegir una franquicia supone un menor número de riesgos a asumir, ya que el modelo de negocio ha demostrado su éxito y rentabilidad, lo que minimiza la incertidumbre que se asocia al emprendimiento.
No todo es positivo; las franquicias ofrecen numerosas ventajas, pero existe una desventaja que hay que tener muy presente a la hora de invertir en este tipo de negocio: la elección de la franquicia incorrecta. No todas son iguales y elegir una que no sea adecuada puede implicar que no se alcance el éxito esperado, por lo que es imprescindible investigar y elegir a una empresa ya consolidada en su sector. Además, hay que tener en cuenta que no se pueden realizar cambios en la imagen o el mensaje, ni tomar decisiones importantes, ya que lo hace el franquiciador. Hay que cumplir todos los compromisos que se adquieren con la marca y las comunicaciones tienen que ajustarse a lo que indica la marca.
El mundo de las franquicias es precisamente eso: un mundo. De lo más diverso, eso sí. Existe una amplia gama de oportunidades en diferentes industrias y sectores, cada una de ellas con sus características y requisitos propios, lo que hace posible encontrar la opción más adecuada y que mejor se adapte a los intereses y objetivos. Algunos tipos son las franquicias de servicios, las de alimentos y bebidas, industriales, de producción o de distribución.
Para aquellos que se pregunten si es difícil adquirir una franquicia, hay que tener en cuenta que depende de los requisitos que pida cada empresa. Es imprescindible tomarse el tiempo necesario para investigar y comprender lo que pide la franquicia que se tiene en mente, ya que cumplir con ellos supone una relación exitosa y beneficiosa, pero si no se cumplen, puede suceder todo lo contrario.
En definitiva, las franquicias pueden ser una excelente manera de emprender y tener un negocio propio, pero hay que estudiar bien los pros, los contras y elegir al franquiciador adecuado. No se puede coger una franquicia de gasolineras si lo que te gusta es hacer pasteles.