Los viajes con mascotas por avión son algo frecuente en nuestro país, puesto que muchas familias consideran que sus gatos, perros o conejos son una parte fundamental del hogar. Con independencia de que sea una mudanza por trabajo desde Madrid a cualquier país del mundo, unas vacaciones a las Baleares o a las Canarias, lo cierto es que muchas veces el avión es la mejor o la única opción que tiene viabilidad de cara a afrontar el transporte de un animal en distancias largas.
Un desafío para los animales
El caso es que el avión es un desafío para muchos de estos animales. Por todo esto, es preciso, como nos comentan desde Animales por Avión, empresa experimentada en transportar mascotas, elegir a expertos en estos temas. Estas son las que establecen mejores prácticas, regulaciones mucho más estrictas y, por qué no decirlo, una mayor previsión por parte de los dueños, las aerolíneas y las autoridades.
España es uno de los países del viejo continente que más dueños de mascotas tiene y esto hace que sea de los que más recurren al transporte aéreo de animales. Hace tiempo que este tipo de transporte ha dejado de ser un lujo; ya es una de esas necesidades que hay en el mundo globalizado. Solo tenemos que imaginarnos al emigrante que deja su casa de Valladolid por un puesto de trabajo en Cork (Irlanda) y no puede concebir el hecho de separarse de su labrador, o en aquella familia que regresa de las Islas Baleares con el gato de su tía.
El caso es que el avión no está diseñado pensando en las mascotas, aunque se hayan hecho avances en este sentido. Las bodegas de carga, en las que suelen dormir la mayoría de las mascotas, no se puede decir que sean jaulas de lujo; son en muchos casos todavía, unos compartimentos de equipaje, los cuales pueden quedar expuestos a vibraciones constantes y a temperaturas que pueden cambiar.
Si hablamos de la cabina, esta se reserva solamente para las mascotas de pequeño tamaño, ofreciendo más tranquilidad, pero incluso en este sentido, el zumbido de los motores y el despegue abrumador, pueden llegar a provocar que haya alguna reacción por parte de las mascotas. Siempre hay que tener claro que los animales no racionalizan el miedo como hacemos nosotros; lo que hacen es responder con una serie de instintos primitivos que agotan el cuerpo y la mente.
Una opción segura si lo haces con empresas serias
Como decíamos antes, el transporte de mascotas se puede hacer de forma práctica y segura, siempre que se haga con empresas de confianza. En ellas, todo gira para el bienestar del animal, donde hay controles veterinarios, así como espacios pensados y atenciones que hacen que un trayecto en avión no sea algo peligroso. Hasta hace una década, solía verse como un capricho o riesgo, pero las aerolíneas suelen ya tener claro que se debe invertir en protocolos sólidos. Hablamos desde jaulas homologadas hasta personal con formación para manejar animales.
De la cabina a la bodega, todo tipo de opciones
Algo importante es la flexibilidad; piensa que, por lo general, cuando la mascota tiene un peso de menos de 8 o 10 kilos, contando con el peso del transportín, viajará contigo en la cabina. De esta forma puedes verla, estar tranquilo e incluso es posible darle un premio en el caso de que esté tranquilo en el vuelo. Lo que debes hacer es hacer una reserva de plaza extra cuando compres el billete, el cual deberá costar entre 40 y 70 euros por cada trayecto y tener los papeles en regla.
Los transportines, rígidos y transpirables con certificación IATA, pasan a estar fijados al asiento con un cinturón. En su interior, manta, agua y su juguete preferido. Son bastantes las familias que dicen que sus mascotas viajan tan tranquilas como en un trayecto en el coche.
Los perros medianos, así como en las razas de mayor tamaño, suelen ir a la bodega, pero olvídate de las bodegas antiguas. Ahora este tipo de espacios se encuentra presurizado, lo mismo que las cabinas, donde la temperatura oscila entre 18 y 24 grados, suelo antideslizante y sensores para la humedad y el oxígeno. Como son unas jaulas con espacio más que suficiente, lo que ocurre es que el animal se puede tumbar, girar y estirar. El personal de tierra, realiza una serie de cursos en concreto sobre primeros auxilios veterinarios, además de hacer chequeos. Estamos ante un suplemento que suele estar entre los 100 y los 200 euros; todo dependerá de la distancia, pero la tranquilidad lo merece.
Hasta para los trayectos que son extensos y cruzan el charco, por ejemplo, podemos decir que el sistema funciona realmente bien. Se hace un ayuno previo del animal por espacio de seis horas, se pasea antes de realizar el embarque y existen dispensadores automáticos de agua en las jaulas de gran tamaño.
Para las razas braquiocefálicas como los bulldogs o los persas, cuentan con límites lógicos debido a la respiración, pero deben tener certificado veterinario previo, con el que muchos van a viajar sin ningún tipo de problema. Este es un servicio profesional que busca priorizar la salud, no el clásico postureo.
Un papeleo sencillo que lo hace realidad
La preparación del viaje es más sencilla de lo que puede parecer. El pasaporte animal de la Unión Europea, el cual puede emitir cualquier clínica en 48 horas, es importante. En él se incluyen el microchip, una vacuna antirrábica al día y la desparasitación fecal reciente. El coste está en unos 50€ y dura para toda la vida. En los países que no pertenecen a la Unión Europea, como Suiza o el Reino Unido, se añadirá un análisis de títulos de anticuerpos o la inspección sanitaria en la llegada. Nada es insalvable, puesto que las clínicas lo van a gestionar con la debida antelación.
El transportín es fundamental
Es un elemento importante, ya que debe ser rígido, tendrá ventilación en los cuatro lados y disponer de un cierre seguro. Hay modelos que tienen el plástico reforzado con ruedas, que cuestan entre 65 y 160 euros, que pueden durar muchos años. Debes saber que las compañías aéreas suelen exigir una serie de medidas máximas en la cabina, que son de 45x35x25 cm, pero el caso es que las opciones XXL son para las razas grandes. Uno de los consejos que dan los expertos es familiarizar al animal con la jaula unas semanas antes, con los premios dentro, para que pueda asociarse con cosas positivas para él. Lo mejor es hacer una reserva por espacio con 48 horas de margen, llegando tres horas antes y paseando al animal antes del check-in. Bastantes compañías proporcionan actualizaciones mediante app o por WhatsApp donde hablan sobre el estado de la bodega, seguro de viaje para animales o para cubrir imprevistos. Todo va a fluir sin sorpresas cuando se siga el guion.
El futuro sin barreras para los animales
Las tendencias son imparables, y este 2026 hay menos test y una mayor armonía normativa en general. Las cabinas PET dedicadas buscan hacer aún más amable el viaje para las mascotas en rutas largas. Las aerolíneas serias lo que hacen es liderar con formación continua y feedback por parte de los dueños de las mascotas. Lo que debes tener claro es que viajar con mascotas se puede decir que es algo de lo más positivo, puesto que se fortalecen los lazos entre los dueños y las mascotas, además de mover la economía del sector, humanizando también los viajes.
Viviendo como estamos en un mundo donde hay tantas prisas, lo cierto es que descender del avión con tu compañero fiel es un recordatorio importante, puesto que lo mejor siempre debe poder viajar con nosotros.
Las mascotas cada vez son más protagonistas en nuestras vidas y viajes
Después de haber leído todo lo que os he comentado sobre los viajes de mascotas por avión, se puede constatar que los animales son muy importantes en la sociedad y ello ha hecho que se tome más en serio el que nuestros compañeros viajen con un mayor confort y que disfruten de verdad de la experiencia.
Para muchos, ya son uno más de la familia y esto hay que tenerlo muy en cuenta. De esta manera, la sociedad lo que está haciendo es cuidar de verdad todo lo que tiene que ver con ellos y en ello se incluye el transporte, tanto en avión, como hemos visto aquí, como en tren o hasta en coche, que al final es el medio de transporte más utilizado por la población, como es lógico, para transportarlos.
Así que ya sabes, esperamos haber contribuido un poco a conocer más sobre este tipo de transporte para nuestras mascotas que es un gran desconocido para muchas personas, tanto para las que tienen animales de compañía como para las que carecen de ellos y muchas veces se han preguntado si pueden viajar y dónde lo hacen. Si tienes a alguien a quien le pueda interesar este artículo, desde aquí te animamos a compartirlo, puesto que de esta manera más gente se puede beneficiar de todo lo comentado.