Como elegir un coche de ocasión

Los coches de segunda mano son una de las mejores opciones a la hora de adquirir un vehículo. Comprarse un coche de ocasión es muy similar a comprarse uno nuevo, ya que la moda de comprar entre particulares ha pasado a la historia y podemos encontrar concesionarios de este tipo de coches, con miles de vehículos en venta. Con todo lo que supone comprar un coche en un concesionario: garantía, posibilidad de financiación, coches como nuevos, etc.

Comprar un coche de segunda mano es una alternativa excelente cuando se busca un coche en buenas condiciones, con un precio más económico. En estos casos, encontrar el momento adecuado para hacer la compra puede marcar una gran diferencia a la hora de obtener una buena oferta o pagar de más.

Este tipo de compras puede generar dudas cuando se desconoce el uso que se le ha dado al vehículo o su historial de mantenimiento. Por lo que no está de más seguir una serie de consejos para saber si se está adquiriendo un coche en buenas condiciones. Este tipo de compras requiere tiempo y dinero para evitar que te den gato por liebre. Hay que fijarse en detalles como la documentación que tiene que estar en regla, comprobar que el vehículo en cuestión esté libre de cargas o su mecánica en buen estado, etc.  Por suerte, en los concesionarios se ocupan de estos detalles, aunque nunca está de más comprobarlo por uno mismo.

En el precio de este tipo de vehículos influyen algunos factores, por lo que hay que tenerlos en cuenta a la hora de buscar el modelo que más nos gusta. La oferta y la demanda, la época del año, el lanzamiento de nuevos modelos, algunos factores económicos y las necesidades del vendedor. Aspectos que veremos con mayor detalle a continuación.

Precio y momento: consejos para conseguir la mejor oferta

Lo mismo que pasa en cualquier mercado y sector, el precio varía en función de la oferta y la demanda. Existen temporadas en las que los vendedores superan a los compradores, provocando una bajada de precio; en el caso contrario, más compradores que vendedores, ocurre lo opuesto: suben los precios. Esto es algo que saben muy bien nuestros amigos de SM Motor, especialistas en coches de segunda mano y de ocasión. Los meses en los que existe mayor predisposición a la compra de coches coinciden con los momentos en los que se producen las bonificaciones salariales, es decir, verano y finales de año.

En consecuencia, hay meses específicos en los que los vehículos de segunda mano son más asequibles, sobre todo porque los concesionarios quieren cerrar ventas y los particulares se muestran más dispuestos a negociar los precios.

Otro punto relevante que influye en el precio es el lanzamiento de nuevos modelos por parte de las marcas de automóviles. Cuando se anuncia una nueva versión, el propietario quiere vender su coche para adquirir el nuevo modelo. Esto produce una mayor oferta de vehículos, reduciéndose los precios. Un ejemplo lo podemos encontrar en septiembre y marzo, cuando se presentan los nuevos modelos. En estas fechas se encuentran vehículos a menor precio.

Por supuesto, el estado de la economía influye en el precio de los coches de segunda mano: la inflación, las tasas de interés y la estabilidad en el mercado laboral afectan el número de personas que quieren vender o comprar un coche.

La necesidad del vendedor supone un factor muy determinante en el coste del coche. Un particular que puede necesitar vender su coche de forma inminente siempre estará más dispuesto a aceptar una oferta a la baja.

De manera que, sabiendo de antemano que estos aspectos influyen en el precio, los mejores momentos para comprar un coche usado son los siguientes:

  • Final de año. Los últimos meses del año son ideales para encontrar un coche a buen precio. Los concesionarios quieren cerrar el año con buenos números y las personas quieren vender su coche para comprar modelos más recientes. Por lo tanto, hay mayor oferta, se encuentran descuentos en los concesionarios y existen más oportunidades de negociación.
  • Principios de año. Tras las fiestas, disminuye la demanda de coches, haciendo que los precios bajen. Algunos concesionarios buscan liquidar el inventario y bajan los precios. Existe menos competencia entre compradores y mayor posibilidad de encontrar buenas ofertas.
  • Cambio de estación: marzo y septiembre. En estos meses, muchos particulares venden sus coches, lo que produce mayor oferta y mejores oportunidades. Más variedad de coches y la posibilidad de encontrar modelos más modernos a precios competitivos.
  • Días laborales y finales de mes. Evitar los fines de semana para comprar un coche de segunda mano y hacerlo entre semana o a finales de mes es buena idea, ya que los vendedores quieren cerrar ventas y cumplir con sus objetivos comerciales. Se cuenta con mayor atención y tiempo por parte del vendedor y mayor flexibilidad a la hora de negociar.

Estos aspectos inciden en los precios de los vehículos de ocasión, por lo que tenerlos en cuenta si se tiene la intención de comprar un coche usado, puede determinar que el precio sea inferior al que se tenía previsto.

La elección del coche

Tenemos más o menos claro el momento de la compra. Ahora conviene saber por dónde empezar a la hora de elegir el coche adecuado. En este momento hay que tener en cuenta algunos aspectos, incluso antes de ir a ver el vehículo o vehículos en cuestión.

Escoger el modelo que mejor se adapte a las necesidades particulares. Antes de comprar un coche de segunda mano, es fundamental tener claro los modelos, el tipo, su estado, el presupuesto e incluso el distintivo ambiental, y que se ajuste a lo que se quiere y necesita. Un consejo es elegir dos o tres modelos, para disponer de opciones, buscar y comparar ofertas en diferentes páginas web o centros especializados.

Llamar al vendedor es un punto clave en la búsqueda. Esto puede asegurar una buena compra, puesto que esa llamada puede proporcionar muchas pistas sobre la historia y el estado que presenta el vehículo; preguntar sobre todas las dudas que surjan y todo lo que pueda ser relevante es fundamental. Conocer aspectos tales como el motivo de la venta, si ha sido el único propietario, si vive cerca del mar (el salitre afecta a los componentes del coche), si duerme en garaje o en la calle, la documentación, el libro de mantenimiento, etc.

Una vez que se tiene todo un poco más claro, se comprueban los datos del vehículo; esto se hace tanto si se trata de un concesionario como si es un particular, para ver si son correctos. Es imprescindible contar con una copia de la documentación, proporcionada por el vendedor: impuesto de circulación, libro de mantenimiento, última ITV si tiene más de cuatro años, ficha técnica en la que se puede detectar cualquier modificación realizada, etc.

Aparte de toda esta comprobación, es aconsejable solicitar a la DGT el informe correspondiente del vehículo, en el que aparece el nombre de todos los propietarios que ha tenido, si existen embargos, multas, etc.

Una vez recopilada esta información, si el coche se ajusta a las necesidades, es hora de ir a verlo, comprobar su estado en directo y probarlo.

No siempre es sencillo detectar posibles averías o síntomas de que un coche está en mal estado. Si el vendedor no engaña, no tendrá ningún problema a la hora de permitir llevar el coche a un taller y comprobar los siguientes puntos:

  • Sistema de frenos. Hacer una prueba dinámica del coche y poner atención a los posibles ruidos que se producen al pisar el freno.
  • Caja de cambios. Comprobar si cada una de las inserciones se produce sin problema, sin tirones y sin ruidos.
  • Sistema de escape. El color del humo que salga por el tubo puede ser indicador de anomalías: blanquecino, azulado o negro. Cada uno de ellos puede dar la pista sobre algún problema mecánico.
  • Es aconsejable contar con la presencia de un mecánico de confianza que escuche el motor e identifique los sonidos anómalos, revise los niveles, lleve a cabo una inspección visual y haga una prueba de compresión para certificar el estado del motor.
  • El mecánico puede analizar su estado y manguitos, al mismo tiempo que comprueba los elementos que forman parte del sistema de refrigeración.
  • Aire acondicionado y climatizador. Hay que activarlos durante la prueba de conducción para comprobar que funcionan como es debido, sin hacer ruido o producir mal olor.
  • Instrumentación y testigos luminosos. Al activar el contacto y arrancar, hay que comprobar que el panel no muestra ninguna señal luminosa o mensaje de alerta o avería.
  • Para probar las luces, hay que ir a una zona oscura donde comprobar el correcto funcionamiento y reglaje de las luces y faros.
  • Neumáticos y suspensiones. Comprobar la presión, el dibujo y el desgaste de la banda de rodadura, así como la ausencia de golpes y cortes.
  • Carrocería. Comprobar que no tiene abolladuras, corrosiones y que la pintura está en buen estado

Poco más podemos añadir para que la elección del momento de compra y el vehículo en cuestión resulte todo un éxito.

 

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