Si hiciéramos un ránking sobre aquellas cosas que más preocupan a los emprendedores y emprendedoras de nuestro país, saldrían a la palestra temas como la falta de liquidez, la incertidumbre política que termina provocando incertidumbre económica, la falta de seguridad, la falta de ayudas y el exceso de fiscalidad. De todos esos temas, quiero ocuparme de uno especialmente en el artículo que vais a leer a continuación, que es el de la seguridad. Y es que estamos hablando de uno de los asuntos que, a la chita callando, termina ocasionando más problemas en el día a día de una empresa y las personas que se sitúan a su alrededor.
Hace algunos años, decidí abrir mi propio negocio, un almacén de productos relacionados con la electricidad. Como la mayoría de las naves de este tipo, se situaba lejos del centro de mi municipio, estaba a las afueras. Y ya sabéis que es ahí donde es bastante posible que los robos se multipliquen. En mi municipio, se han producido varios robos en negocios (y también en viviendas) de la zona y la verdad es que, por muchas quejas que se han ascendido a la Policía y a la Guardia Civil, no hemos conseguido reducir ese número en ninguno de los años que llevo trabajando al cargo de ese almacén.
Siempre he tenido mucho miedo de todo lo que implican los robos. En primer lugar, por el peligro físico que suponen para mí mismo, ya que si alguien viene armado es posible que yo mismo pueda sufrir algún daño y ya sabéis que pueden encontrarme solo y sin posible defensa. Por otro lado, me asustan porque implican una pérdida económica que hay que asumir y que, al fin del año, se traduce en un dinero con el que podríamos haber hecho muchas cosas de provecho para el negocio sin tener que sacrificar más recursos en hacer que eso sea posible. No es justo que sea así, pero esa es la realidad en la que nos movemos.
De hecho, en una noticia publicada en la web del diario El Confidencial, se hace un retrato de las pequeñas y medianas empresas españolas y se comenta qué es lo que les preocupa o qué medidas de seguridad toman. Ahí aparece el número de robos en negocios en España desde el año 2017 hasta el 2023 y podemos observar cómo, antes de la pandemia, nos encontrábamos alrededor de los 44.000 robos al año en negocios. La cifra descendió con la llegada de la pandemia, pero ha vuelto a crecer peligrosamente y ya nos encontrábamos al borde de los 38.000 en el año 2023. Con esos datos, es lógico que yo tenga miedo en relación a la seguridad de mi negocio.
Teniendo eso en cuenta, tuve que empezar a trabajar en todo lo que tuviera que ver con disponer de más medidas de seguridad para el almacén, porque además este es el tipo de negocios en los que más se suele robar si somos conscientes de la cantidad de material que se puede almacenar en una nave que es grande y que también es alta. Pensé en hacer varias cosas, no solo una sola. Potenciar todo lo que tuviera que ver con la cerrajería y poner mallas o alambres encima de vallas que rodearan la parcela dentro de la cual se sitúa el almacén fueron las cosas que se me vinieron a la mente.
Para mantener los problemas de robos y hurtos lejos de mi negocio, lo que pensé fue el cambio de la cerrajería de todas las puertas y la apuesta por mallas y alambres para las vallas que rodean la nave. Me quise tomar muy en serio este tema y empecé a valorar distintas opciones en lo que a proveedores se refería. Lo que decidí fue depositar mi confianza Spadico porque me hacían entrega al día siguiente de todos los materiales que pedía y porque tenía la posibilidad de devolverlos sin penalización, algo que desde luego no tuve que hacer pero que siempre es elemental saber antes de dar el visto bueno a cualquier compra.
Lo de la entrega al día siguiente fue estupendo, lo cumplieron al 100%. Y como no me hizo falta devolver nada de lo que había comprado, en relación al otro tema del que he hablado no tengo referencias. Desde luego, esto me hizo ganar en tranquilidad, ganar en calma. Cuando se trabaja con calma y tranquilidad en el mundo de los negocios, las cosas salen mucho mejor de lo que suelen salir cuando tenemos problemas, cuando estamos agobiados o cuando tenemos miedo. El miedo nunca es buen consejero en este sentido y debemos mantenerlo muy alejado de todo lo que tenga que ver con nuestro trabajo.
Después de haber quedado instalados todos los nuevos sistemas de seguridad que había comprado, me empecé a encontrar mucho más tranquilo. Es cierto que nunca me habían robado en el almacén, pero la verdad es que ahora sentía que nada ni nadie podía impedirme permanecer tranquilo y sentirme protegido. Pienso mucho en la cantidad de emprendedores que sufren algún problema en este sentido y la verdad es que puedo entender que muchos de ellos se encuentren tan preocupados por todo lo que tenga que ver con la seguridad de su negocio, una seguridad que muchas veces está comprometida y que no tiene que dejar a muchos de sus empleados dormir tranquilos.
Aumenta la cantidad de dinero que se pierde por hurtos en comercios
Hay un montón de hurtos todos los días en comercios de todo tipo y es lógico que se haya incrementado todo lo que tiene que ver con la seguridad. Según una noticia que se publicó en la página web de Telemadrid, los hurtos en comercios ya suponían un total de pérdidas de 2.817 millones de euros. Estamos hablando de una cantidad que es realmente importante y no cabe la menor duda que hay que prevenir todo lo que tenga que ver con pérdidas de este tipo, que en algunos casos son muy grandes y que desde luego generan perjuicios que son realmente grandes en todos los sentidos y especialmente en las empresas que son más pequeñas.
Va a seguir existiendo la necesidad de proteger, la necesidad de asegurar todo lo que tenemos a nuestro alrededor y que nos pertenece. Ojalá que cambie la dinámica en este sentido, pero está claro que eso no va a ocurrir en absoluto. Va a seguir siendo tan real como la vida misma. Y tenemos que protegernos ante esa realidad. Sistemas como de los que os he hablado y que he instalado en mi almacén son la solución perfecta para evitar que esos robos sigan siendo una realidad y que incluso haya maneras de disuadir a las personas que realizan esto. Desde luego, eso es lo mejor que podemos hacer para tratar de ganar en tranquilidad y que no haya robos de ningún tipo en nuestra propiedad.
Que se produzcan hurtos en grandes empresas es un problema, eso está claro, pero al menos negocios de este tipo tienen la posibilidad de seguir existiendo porque suelen ser empresas con altos niveles de beneficios. Pero cuando los hurtos los sufren las pequeñas o medianas empresas, los problemas se acentúan de lo lindo. Principalmente por el hecho de que el margen de beneficios de estos negocios es mucho más pequeño y no hay manera de que se puedan recuperar de imprevistos como estos. Es aquí donde realmente podemos llegar a sufrir pérdidas de puestos de trabajo, pérdidas de riqueza y demás inconvenientes. Son este tipo de negocios los que deben apostar más si cabe por su seguridad.
En mi caso, ya sabéis que lo he hecho y que volvería a hacerlo otra vez más si fuera necesario. Y si hubiera algún problema con la futura seguridad de mi almacén, seguiría invirtiendo en todo lo que tenga que ver con la seguridad del negocio. Todo el mundo, en su hogar, quiere sentirse seguro y protegido porque si no sabe que no va a ser feliz. En nuestro negocio, la situación es parecida. Queremos sentirnos seguros y protegidos porque sabemos que, si no, no vamos a obtener los beneficios que se supone que deberíamos conseguir a lo largo de un ejercicio económico. Y, desde luego, tenemos que velar por la obtención de esos beneficios porque, de lo contrario, estaremos avocados al cierre.
Cuidar de nuestro negocio es hacerlo de la seguridad que le ponemos para evitar que nada ni nadie pueda hacer daño al proyecto que tenemos entre manos. Merece la pena realizar una inversión, aunque sea pequeña, en seguridad para que podamos vivir un poco más tranquilos. La vida del emprendedor ya es lo suficientemente dura para que encima tengamos que estar preocupados por factores tan externos como que pueda venir alguien a robarnos o a realizar algún tipo de estropicio en nuestras instalaciones. Por eso, mi consejo y mi experiencia irán siempre en el mismo sentido: apuesta por la seguridad de tu negocio y no te arrepentirás.