En la cocina con permiso… de obras

Reformar la vivienda puede ser una aventura en todos los sentidos. Desde el desarrollo del proyecto hasta la ejecución de las obras, pueden surgir todo tipo de desavenencias e infortunios. Sin embargo, en manos de profesionales y llevando a cabo todos los pasos previos, las probabilidades de que se produzcan anomalías y surjan imprevistos, se minimizan.

Algo con lo que hay que contar antes siquiera de empezar a contratar los servicios profesionales, es el tipo de permiso o licencia necesario para llevar a cabo una reforma de cocina en nuestra vivienda. No disponer de este tipo de documentación, puede hacer que la obra, sea parada o incluso, retirada. Por lo tanto, ante dicha situación de inminente reforma de la cocina, lo primero es saber el tipo de reforma a ejecutar y el permiso correspondiente. No es lo mismo pintar las paredes que alicatarlas o poner el suelo.

Donde mejor información se puede adquirir al respecto, es en los ayuntamientos o juntas municipales de la localidad en la que se pretende llevar a cabo la reforma. No obstante, nuestro amigo Sebastián Bayona Studio, experto en interiorismo, nos ha hablado sobre esta cuestión para que disipemos nuestras dudas. Puesto que nos encontramos ante un mundo muy amplio, al realizar cualquier cambio en una vivienda, edificio o local, conviene asesorarse adecuadamente. No es lo mismo hacer una reforma integral de la vivienda, reformar un baño, solar la cocina o rehabilitar la fachada.

De tal manera que a razón de la obra a ejecutar, se requiere un tipo de licencia de obras que debe solicitarse de forma adecuada, en los ayuntamientos. Hay  que tener en cuenta el tipo de obra, la ubicación, si requiere ocupación de la vía pública con un contenedor de escombros, si se trata de un inmueble protegido, etc. En el caso particular de la cocina… ¿es realmente necesario solicitar una licencia de obras? Eso lo veremos a continuación.

Sencillez o complejidad definen el tipo de permiso

Ciertamente, en función de la magnitud de la obra, será necesario o no, contar con licencia. Si se trata de obras técnicas sencillas con escasas entidad constructiva y que no necesitan proyecto o se ubican en suelo rustico, afectan a edificios protegidos o estén ligadas a una actividad, posiblemente, no requieran de una licencia de obras.

Ahora bien, debemos tener claro que es una licencia de obras, para saber si es posible que la necesitemos o no. Este documento, conocido como licencia de obras, permiso de construcción o licencia urbanística, no es otra cosa que una autorización. Necesaria y, normalmente, solicitada a la administración local o ayuntamiento para poder ejecutar cualquier tipo de obra. Su finalidad es comprobar la adecuación de la solicitud de licencia, según la normativa urbanística establecida en el lugar en el que se vaya a realizar la construcción. De tal manera que lo más habitual es solicitar una licencia de obra mayor o de obra menor. En función de su complejidad y envergadura.

Cuando se hace alusión a las licencias de obra mayor, se habla de proyectos de gran envergadura tanto a nivel económico como técnico. Por ejemplo, los trabajos que se llevan a cabo sobre la estructura de una propiedad, en caso de ampliar la superficie, el volumen o la altura, cuando se alteran elementos comunes de un edificio, se realizan demoliciones o parcelaciones o, en el caso de llevar a cabo una rehabilitación integral de un edificio, entre otro tipo de construcciones.

Para solicitar este tipo de licencias, no se necesita demasiado tiempo, aunque hay que presentar en el ayuntamiento en cuestión, un modelo de proyecto técnico realizado por un profesional del sector, es decir, un arquitecto. Este proyecto debe ser aceptado por el ayuntamiento, para que pueda ejecutarse la obra, siempre en cumplimiento de una serie de estándares y requisitos.

En el caso de las licencias de obra menor, impera la sencillez. Tanto a nivel técnico como económico, este tipo de obras requieren menos documentación. A diferencia de una licencia de obra mayor, las de obra menor, no requieren la presentación de un proyecto técnico. En algunos ayuntamientos, basta con hacer un simple comunicado de obra para poder llevarla a cabo. Con obra menor, hacemos referencia a los trabajos de fontanería, electricidad, la instalación de una calefacción, cerramientos o reparaciones, reformas menores como la cocina o el baño…

Este tipo de licencia en caso de ser necesaria, debe ser solicitada de forma previa a la ejecución de la obra. Además, hay que tener en cuenta que existe un tiempo determinado para llevar a cabo la misma, una vez se conceda el permiso. Si el tiempo pasa, la licencia expira.

Teniendo en cuenta lo dicho, ya tenemos más o menos una idea de si puede o no, ser necesario disponer de licencia de obras, a la hora de realizar una reforma de la cocina.

Entonces… ¿Qué permiso necesito para reformar la cocina?

Tanto el baño como la cocina, son las estancias de las viviendas más comunes a la hora de realizar una reforma en las casas. No siempre se trata de una mera cuestión estética. En muchas ocasiones, sobre todo en los baños, se lleva a cabo porque es necesario sustituir alguna tubería o, adaptar el cuarto de baño para personas mayores o con algún tipo de capacidad.

En este caso, la reforma se cataloga como una reforma menor, puesto que este tipo de obras no requieren modificación significativa de la estructura de la estancia, por lo que será suficiente (y necesario), solicitar una licencia de obra menor. Sin embargo, en el caso de las cocinas, suele ser más habitual llevar a cabo una reforma integral que englobe la transformación de vigas, columnas o paredes maestras. Ampliar o reducir el espacio, colocar nuevas ventanas o aumentar las existentes, entre otros aspectos, implica una modificación de la estructura del espacio. Por lo tanto es necesario solicitar una licencia de obra mayor. Además es muy habitual modificar azulejos o suelo, instalar mobiliario o todo lo relacionado con la pintura y el alicatado de la estancia. Si se trata solo de estos aspectos, bastaría con una licencia para obra menor, como en el caso de los cuartos de baño.

Ahora toca saber cómo se solicita el permiso de obras para poder ejecutar las reformas en la cocina. En el caso de que se trate de una comunidad de vecinos, se recomienda comunicar las obras al presidente para evitar quejas por parte de los vecinos. Las quejas que suelen producirse son relativas al ruido o la suciedad, con independencia del tipo de reforma a ejecutar.

Para tramitar la licencia, tanto si es para obra mayor como si es para obra menor, habrá que acudir al ayuntamiento de la localidad en la que se vaya a realizar la obra. Cada ayuntamiento puede presentar algunas variaciones en la solicitud, a razón de la ciudad o comunidad autónoma en cuestión. Aunque la mayoría de los modelos son muy similares y siempre se tramitan en la administración local, concretamente en la sección de urbanismo. La única diferencia es que en caso de solicitar una licencia para obra mayor, se debe presentar el proyecto técnico citado anteriormente.

Una vez que se ha presentado la solicitud correspondiente, el ayuntamiento la envía al departamento de licencias, en el que se comprobará que toda la documentación sea precisa. De ajustarse a la normativa de obras mayores o menores, se notificará al propietario para que pueda ejecutar la reforma.

En el caso concreto de solicitar la licencia de obras menores, es muy importante tener en cuenta el tiempo. Como hemos comentado con anterioridad, este tipo de licencias cuenta con un periodo de caducidad, por lo que conviene tener en cuenta el tiempo necesario para que se ajuste.

Antes de concluir, debemos decir que estas licencias tienen un coste. Es decir, para solicitarla y que esta se conceda, hay que abonar las tasas correspondientes. En función del municipio, el coste puede ser mayor o menor, aunque por lo general supone un porcentaje sobre el coste de la obra en concepto de tasa y otro en concepto de impuesto sobre construcciones. El cálculo se realiza sobre el presupuesto, sin IVA, del proyecto.

Para finalizar, recordar que en el caso de hacer una reforma de acabados en la cocina, instalaciones, reformas en la distribución, estructurales o de ampliación o reducción de superficies, es necesario disponer de licencia de obras. Para instalar salidas de humos se requiere otro tipo de permisos que deben ser consultados en el ayuntamiento. En el caso de alicatados, solados o pintura, lo más habitual es que no sea necesario solicitar la licencia, bastaría con una comunicación de obra, si existe posibilidad de molestar a los vecinos.

Como se puede comprobar, llevar a cabo obras en la vivienda, suele ser un desbarajuste a todos los niveles. Incluso a la hora de legalizar un cambio en la cocina, puede haber controversia y ser necesario disponer de un tipo de licencia u otro. Por lo que informarse previamente es la mejor manera de evitar posibles multas. Nadie mejor que el arquitecto encargado del proyecto, para que nos diga qué tipo de permisos necesitamos y solicitarlo de la forma correcta.

Compartir

Facebook
Twitter
LinkedIn

Más comentadas

Muebles a medida, un negocio con salida.

Los muebles a medida son un trabajo que realizan los carpinteros artesanos y que está de plena actualidad. Muchas personas no están contentas con los muebles que encuentran en hipermercados

Scroll al inicio